Cueva de altamira visita

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Cueva de altamira visita

Por qué las pinturas rupestres de altamira se consideraron en un principio un engaño

La cueva tiene una forma irregular y unos 270 metros de longitud. Tiene un vestíbulo de entrada, una galería principal y una sala lateral, y contiene algunos de los mejores ejemplos de arte rupestre prehistórico del mundo. Los dibujos tienen unos 14.000 años de antigüedad y muestran bisontes, ciervos, jabalíes, caballos, etc. Están pintados con ocre natural de color rojo y perfilados en negro. Para garantizar su conservación, la estructura de la cueva y las pinturas se han reproducido minuciosamente, con las mismas técnicas pictóricas, en la neocueva del Museo de Altamira. El visitante puede admirar los detalles del gran techo con sus bisontes policromados y visitar el taller de los pintores, donde podrá escuchar la explicación de las técnicas utilizadas para crear esta obra maestra del arte rupestre.

Visita virtual a la cueva de altamira

El arte prehistórico de la cueva de la Covaciella se revela con todo detalle. Esta visita virtual le ofrece la posibilidad única de conocer a fondo su galería y admirar con sus propios ojos estas pinturas rupestres perfectamente conservadas desde hace miles de años. La cueva, que está cerrada al público, forma parte del conjunto prehistórico conocido con el nombre de Cuevas de Altamira y Arte Rupestre Paleolítico del norte de España, que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En 1994, en la zona conocida como Las Estazadas, en Cabrales (Asturias), se descubrió la cueva de La Covaciella de forma totalmente casual. Varios habitantes de la zona consiguieron acceder a la gruta a través de una abertura que se había hecho debido a las obras de una carretera cercana. Ellos fueron los primeros en asombrarse con las obras de arte que se podían ver en sus paredes. Ahora tú también puedes disfrutar de estas valiosas pinturas rupestres gracias a esta visita virtual que te ofrece el Ayuntamiento de Cabrales.

Aprovecha esta oportunidad para admirar de cerca sus bisontes. Podrás ver hasta el último detalle de los volúmenes y las técnicas con las que fueron creados, y comprobar por ti mismo por qué La Covaciella forma parte de nuestro Patrimonio Mundial.

Fecha de la cueva de altamira

Como ciudadano del mundo me gustaría recoger la información de la eterna dicotomía: preservar y mantener con el sentido común que lo hemos heredado de nuestros antepasados y la rica creación para la generación que representamos y así tomar las decisiones necesarias.

Las cuevas de Altamira son patrimonio de la humanidad, ¡es mío y tuyo! Por lo tanto, me siento obligado a que expresemos nuestro punto de vista con el sentido de la responsabilidad de recoger los datos y para que sean compartidos con quien representa y legisla. Nada más humano que actuar democráticamente por algo que es de todos por igual.

La Cueva de Altamira es una cavidad natural situada en la roca en la que se conserva uno de los ciclos pictóricos y artísticos más significativos de la prehistoria. Se encuentra en la localidad española de Santillana del Mar, Cantabria, a unos dos kilómetros del centro, en un terreno del que la cueva tomó el nombre.

Las pinturas y grabados de la cueva pertenecen a los periodos solutreano y magdaleniense y principalmente, algunos otros, al gravetense y al auriñaciense temprano, este último basado en pruebas con series de uranio. De este modo, se puede asegurar que la cueva fue utilizada durante varios periodos, lo que hace un total de 22.000 años de ocupación, desde hace unos 35.600 a 13.000 años, cuando la entrada principal fue sellada por un corrimiento de tierras dentro del Paleolítico Superior.

Detalle del bisonte de un techo pintado en la cueva de altamira españa

Las pinturas prehistóricas del norte de España podrían sufrir daños irreparables si los planes de reabrir la cueva de Altamira a los turistas siguen adelante. Las autoridades locales quieren reabrir la cueva para impulsar la economía local, pero los visitantes podrían calentar las cuevas e introducir microbios que destruyan los pigmentos.

Las pinturas rupestres de Altamira se descubrieron en 1879 y se cree que tienen al menos 14.000 años de antigüedad. Las pinturas han atraído a un gran número de visitantes: 175.000 en 1973, el año de mayor afluencia registrado. Pero la cueva se cerró al público en 2002 después de que se descubriera que las bacterias y los hongos fotosintéticos consumían pigmentos a un ritmo alarmante.

Los planes de reapertura de las cuevas podrían reiniciar los procesos dañinos. Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid ha elaborado un modelo del efecto de los visitantes durante varios años y afirma que los turistas aumentarían la temperatura, la humedad y los niveles de dióxido de carbono en la cueva, creando condiciones en las que los microbios prosperarían.

Además, los visitantes traerían consigo materia orgánica en forma de escamas de piel, fibras de ropa y polvo, que los microbios pueden consumir. Las turbulencias de aire creadas por el movimiento de las personas propagarían las esporas de bacterias y hongos a otros espacios no afectados anteriormente.