Razones del sufrimiento según el budismo

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Razones del sufrimiento según el budismo

Bodhisattva

Las cuatro verdades aparecen en muchas formas gramaticales en los antiguos textos budistas,[15] y tienen una función tanto simbólica como propositiva[16] Simbólicamente, representan el despertar y la liberación del Buda, y del potencial de sus seguidores para alcanzar la misma experiencia espiritual que él[17]. [Como proposiciones, las Cuatro Verdades son un marco conceptual que aparece en el canon pali y en las primeras escrituras budistas sánscritas híbridas[18]. Forman parte de la «red de enseñanzas» más amplia[19] (la «matriz del dhamma»),[20] que han de tomarse en conjunto[19]. Proporcionan un marco conceptual para introducir y explicar el pensamiento budista, que ha de ser comprendido o «experimentado» personalmente[21][nota 2].

Como proposición, las cuatro verdades desafían una definición exacta, pero se refieren y expresan la orientación básica del budismo:[22] el contacto sensorial no vigilado da lugar al ansia y al aferramiento a estados y cosas impermanentes,[23] que son dukkha,[24] «incapaces de satisfacer»[web 4] y dolorosos. [23][25][26] Este anhelo nos mantiene atrapados en el samsara,[nota 3] «vagabundeo», que suele interpretarse como el ciclo interminable del renacimiento repetido,[nota 4] y el dukkha continuo que conlleva. [nota 5] Hay una manera de poner fin a este ciclo,[28][nota 6] a saber, alcanzando el nirvana, la cesación del ansia, a partir de la cual el renacimiento y el dukkha que lo acompaña ya no volverán a surgir[nota 7][29] Esto puede lograrse siguiendo el óctuple sendero,[nota 1] limitando nuestras respuestas automáticas al contacto sensorial mediante la contención, cultivando la disciplina y los estados saludables, y practicando la atención plena y la dhyana (meditación)[30][31].

Duḥkha

A menudo se compara a Buda con un médico. En las dos primeras Nobles Verdades diagnosticó el problema (el sufrimiento) e identificó su causa. La tercera Verdad Noble es la constatación de que existe una cura.

Los seres humanos están sujetos a deseos y ansias, pero incluso cuando somos capaces de satisfacer estos deseos, la satisfacción es sólo temporal. El placer no dura; o si lo hace, se vuelve monótono.

Algunas personas que se encuentran con esta enseñanza pueden encontrarla pesimista. Los budistas no la encuentran ni optimista ni pesimista, sino realista. Afortunadamente, las enseñanzas de Buda no terminan con el sufrimiento, sino que continúan diciéndonos qué podemos hacer al respecto y cómo acabar con él.

Nuestros problemas cotidianos pueden parecer tener causas fácilmente identificables: la sed, el dolor de una herida, la tristeza por la pérdida de un ser querido. Sin embargo, en la segunda de sus Nobles Verdades, Buda afirmó haber encontrado la causa de todo el sufrimiento, y está mucho más arraigada que nuestras preocupaciones inmediatas.

El ojo arde, las formas arden, la conciencia de los ojos arde, el contacto con los ojos arde, y todo lo que se siente como agradable o doloroso, o ni doloroso ni agradable, que surge con el contacto con los ojos como condición indispensable, también arde. ¿Arder con qué? Ardiendo con el fuego de la lujuria, con el fuego del odio, con el fuego de la ilusión. Digo que arde con el nacimiento, el envejecimiento y la muerte, con las penas, con las lamentaciones, con los dolores, con las penas, con las desesperaciones.

La vida es sufrimiento cita del budismo

Duḥkha (sánscrito; pali dukkha) es un término que se encuentra en la antigua literatura india y que significa todo lo que es «incómodo, desagradable, difícil, que causa dolor o tristeza»[9][10] También es un concepto de las religiones indias sobre la naturaleza de la vida que incluye de forma innata lo «desagradable», el «sufrimiento», el «dolor», la «pena», la «angustia», el «pesar» o la «miseria». «[9][10] El término duḥkha no tiene una traducción al español de una sola palabra, y engloba diversos aspectos de las experiencias humanas desagradables[3][10] Se opone a la palabra sukha, que significa «felicidad», «comodidad» o «facilidad»[11].

La palabra se explica comúnmente como una derivación de la terminología aria para un agujero de eje, refiriéndose a un agujero de eje que no está en el centro y conduce a un viaje lleno de baches e incómodo. Según Winthrop Sargeant, los antiguos arios que llevaron la lengua sánscrita a la India eran un pueblo nómada, criador de caballos y ganado, que viajaba en vehículos tirados por caballos o bueyes. Su y dus son prefijos que indican bueno o malo. La palabra kha, que en sánscrito posterior significa «cielo», «éter» o «espacio», era originalmente la palabra que designaba un «agujero», en particular el agujero del eje de uno de los vehículos arios. Así pues, sukha… significaba, originalmente, «tener un buen agujero de eje», mientras que duhkha significaba «tener un pobre agujero de eje», lo que provocaba malestar[12].

El noble óctuple camino

(Pushish Images / Shutterstock.com) La vida tiene sus altibajos. Un día nos sentimos en la cima del mundo, llenos de alegría y emoción por unas recientes vacaciones o un ascenso en el trabajo. Todo eso puede venirse abajo con la repentina noticia de la pérdida de un ser querido o la traición de un amigo.

Por mucho que queramos aferrarnos a las experiencias positivas, el sufrimiento es inevitable. Aunque ese pensamiento puede parecer desalentador, en realidad puede dar fuerza a las personas: aunque no podamos evitar las dificultades, podemos cambiar nuestra forma de responder a los acontecimientos dolorosos de la vida. Hacerlo puede ayudar a aliviar las emociones dolorosas que surgen del sufrimiento y el estrés.

Este concepto inspiró a Buda cuando empezó a difundir sus enseñanzas por toda Asia. Como escribió Buda: «Todo lo que enseño es el sufrimiento y el fin del sufrimiento». Aunque las enseñanzas budistas tienen su origen en hace más de 2.500 años, siguen siendo aplicables hoy en día en cuanto a cómo afrontar el dolor.

No es necesario ser un monje devoto para beneficiarse del enfoque budista para aliviar el sufrimiento. Entender algunos principios básicos del budismo puede ponerte en el camino de afrontar mejor el sufrimiento, aliviar el dolor y llevar una vida más tranquila.