Mafalda nos deben una vida

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Mafalda nos deben una vida

lo mejor de mafalda

Hace unas semanas escribí sobre Quino, uno de los dibujantes más importantes del mundo hispanohablante, y cómo fue nombrado uno de los ganadores del Premio Príncipe de Asturias de este año. Don Joaquín Lavado, nombre completo de Quino, es reconocido internacionalmente por ser el «padre» de aquella niña que este año cumplirá 50 años en prensa. Increíblemente, Mafalda conserva la frescura e inteligencia que siempre la ha caracterizado en la tira cómica del mismo nombre.

Como fiel seguidor de este cómic famoso por su ironía, ternura y profundas reflexiones; no he dejado de pensar en cómo aplicar los brillantes diálogos y las importantes ideas (siempre presentadas de forma inteligente) que este cómic ofrece al aula de español.

Para dar vida a este cómic en el aula, podemos empezar presentando a la clase una selección de historietas de Mafalda (esto es muy práctico ya que mostrando una selección de historietas con cuatro o cinco cuadros cada una y no necesariamente relacionadas entre sí, significa que no necesitaremos mucho tiempo para «entrar» en el mundo de Mafalda) con la idea de conocer algunos de los personajes más populares que existen en este mundo. Debemos prestar atención no sólo a su aspecto físico, sino también a su personalidad. De este modo, podemos desarrollar algunos ejercicios interesantes para las clases a partir del nivel A2, donde los alumnos empiezan a expresar descripciones físicas y de personajes. Para niveles superiores de español podemos incorporar más detalles, matices, etc.

rasgos de carácter de mafalda

¿Cómo te convertiste en joyera? «Los primeros recuerdos que tengo relacionados con las joyas son de mi abuela enseñándome sus piezas: Me emocionaba y estaba dispuesta a esperar lo que hiciera falta para verlo todo. Siento que se lo debo a mi abuela».

¿Qué le gusta y qué odia hacer en el banco? «¡Me encanta todo el trabajo y lo mucho más organizada que estoy desde que tengo mi nuevo banco! Me da mucha rabia cuando derramo el bote de fundente… ¡O cuando el fundente azul hace que todo parezca que nos ha nevado!»

¿Cuál es el periodo más largo que has pasado en el estudio y por qué? «Ya ha pasado más veces de las que quería. Como autónomo, a veces tenía 3 trabajos diferentes y, para poder hacerlos en el estudio, he tenido que aguantar varias noches. Tengo la suerte de contar con personas increíbles a mi alrededor que siempre calmaban el caos…»

mafalda en argentina

Millones de lectores de todo el mundo conocen a la niña morena, impertinente, odiadora de la sopa, diabólicamente inteligente y terriblemente divertida llamada Mafalda. Fue imaginada por el dibujante argentino Joaquín Salvador Lavado Tejón, conocido por todos como Quino, que falleció el 30 de septiembre a los 88 años.

Las historietas de Mafalda se publicaron entre 1964 y 1973 y son las obras más conocidas de Quino: han sido traducidas a múltiples idiomas, incluido el braille, y también se convirtieron en una serie de animación. Su legado incluye también otras numerosas tiras cómicas en blanco y negro, a menudo sin palabras y compuestas por viñetas individuales.

A través de su arte, Quino realizó una aguda crítica social sobre un amplio abanico de temas -el estado del mundo, la política, los clichés y los prejuicios, la familia de clase media, las relaciones sociales, la comida y el arte- en los que el humor visual y verbal desempeñaba un papel fundamental.

Personalmente, debo gran parte del despertar de mi conciencia política y mi rebeldía a las tiras cómicas en blanco y negro de Quino. Aunque el significado de la mayoría de ellas me resultaba oscuro al principio, con el paso de los años las encontré inquietantemente divertidas y, en última instancia, esto contribuyó a desencadenar mi interés académico por el uso de dos poderosas herramientas de las ciencias sociales, el dibujo y el humor, y por las teorías del afecto que tratan de comprender las profundas dimensiones emocionales y corporales de nuestras vidas.

mafalda explicada

Alphonse Gabriel Capone (/kəˈpoʊn/;[1] 17 de enero de 1899 – 25 de enero de 1947), a veces conocido por el apodo de «Scarface», fue un gángster y empresario estadounidense que alcanzó notoriedad durante la época de la Ley Seca como cofundador y jefe del Chicago Outfit. Su reinado de siete años como jefe del crimen terminó cuando ingresó en prisión a la edad de 33 años.

Al parecer, Capone se deleitaba con la atención, como los vítores de los espectadores cuando aparecía en los partidos de béisbol. Sin embargo, la masacre del día de San Valentín, en la que siete rivales de la banda fueron asesinados a plena luz del día, dañó la imagen pública de Chicago y de Capone, lo que llevó a ciudadanos influyentes a exigir la actuación del gobierno y a los periódicos a apodar a Capone «Enemigo público número 1».

Las autoridades federales se propusieron encarcelar a Capone y le acusaron de 22 cargos de evasión de impuestos. Fue condenado por cinco cargos en 1931. Durante un caso muy publicitado, el juez admitió como prueba las confesiones de Capone sobre sus ingresos e impuestos no pagados, realizadas durante negociaciones previas (y finalmente abortadas) para pagar los impuestos que debía al gobierno. Fue declarado culpable y condenado a 11 años de prisión federal. Tras la condena, sustituyó su equipo de defensa por expertos en derecho fiscal, y sus motivos de apelación se vieron reforzados por una sentencia del Tribunal Supremo, pero su apelación acabó fracasando. Capone mostró signos de neurosífilis al principio de su condena y se debilitó cada vez más antes de ser liberado tras casi ocho años de encarcelamiento. El 25 de enero de 1947 murió de un paro cardíaco tras sufrir un derrame cerebral.