Las tres etapas de la prehistoria

  • por
Las tres etapas de la prehistoria

Neolítico

El sistema de las tres edades es la periodización de la prehistoria humana (con cierto solapamiento en los periodos históricos en algunas regiones) en tres periodos de tiempo:[1][se necesita una fuente mejor] la Edad de Piedra, la Edad de Bronce y la Edad de Hierro;[2]

aunque el concepto también puede referirse a otras divisiones tripartitas de periodos históricos. En historia, arqueología y antropología física, el sistema de las tres edades es un concepto metodológico adoptado durante el siglo XIX, según el cual los artefactos y los acontecimientos de la prehistoria tardía y la historia temprana podían ordenarse a grandes rasgos en una cronología reconocible. C. J. Thomsen (1788-1865), director del Museo Real de Antigüedades Nórdicas de Copenhague (en el cargo: 1825-1865), desarrolló inicialmente esta categorización en el periodo comprendido entre 1816 y 1825 como resultado de la clasificación cronológica de las colecciones del museo, de la que resultaron amplias secuencias con artefactos hechos sucesivamente de piedra, bronce y hierro.

El sistema atrajo a los investigadores británicos que trabajaban en la ciencia de la etnología: lo adoptaron para establecer secuencias raciales del pasado de Gran Bretaña basadas en los tipos craneales. Aunque la etnología craneológica que constituyó su primer contexto académico carece de valor científico en la actualidad, la cronología relativa de la Edad de Piedra, la Edad de Bronce y la Edad de Hierro sigue utilizándose en un contexto público general,[3][4] y el concepto de las tres edades sustenta la cronología prehistórica de Europa, el mundo mediterráneo y Oriente Próximo[5].

El paleolítico

El sistema de las tres edades es la periodización de la prehistoria humana (con cierto solapamiento en los periodos históricos en algunas regiones) en tres periodos de tiempo:[1][se necesita una fuente mejor] la Edad de Piedra, la Edad de Bronce y la Edad de Hierro;[2]

aunque el concepto también puede referirse a otras divisiones tripartitas de periodos históricos. En historia, arqueología y antropología física, el sistema de las tres edades es un concepto metodológico adoptado durante el siglo XIX, según el cual los artefactos y los acontecimientos de la prehistoria tardía y la historia temprana podían ordenarse a grandes rasgos en una cronología reconocible. C. J. Thomsen (1788-1865), director del Museo Real de Antigüedades Nórdicas de Copenhague (en el cargo: 1825-1865), desarrolló inicialmente esta categorización en el periodo comprendido entre 1816 y 1825 como resultado de la clasificación cronológica de las colecciones del museo, de la que resultaron amplias secuencias con artefactos hechos sucesivamente de piedra, bronce y hierro.

El sistema atrajo a los investigadores británicos que trabajaban en la ciencia de la etnología: lo adoptaron para establecer secuencias raciales del pasado de Gran Bretaña basadas en los tipos craneales. Aunque la etnología craneológica que constituyó su primer contexto académico carece de valor científico en la actualidad, la cronología relativa de la Edad de Piedra, la Edad de Bronce y la Edad de Hierro sigue utilizándose en un contexto público general,[3][4] y el concepto de las tres edades sustenta la cronología prehistórica de Europa, el mundo mediterráneo y Oriente Próximo[5].

Paleolítico

El sistema de las tres edades es la periodización de la prehistoria humana (con cierto solapamiento en los periodos históricos en algunas regiones) en tres periodos de tiempo:[1][se necesita una fuente mejor] la Edad de Piedra, la Edad de Bronce y la Edad de Hierro;[2]

aunque el concepto también puede referirse a otras divisiones tripartitas de periodos históricos. En historia, arqueología y antropología física, el sistema de las tres edades es un concepto metodológico adoptado durante el siglo XIX, según el cual los artefactos y los acontecimientos de la prehistoria tardía y la historia temprana podían ordenarse a grandes rasgos en una cronología reconocible. C. J. Thomsen (1788-1865), director del Museo Real de Antigüedades Nórdicas de Copenhague (en el cargo: 1825-1865), desarrolló inicialmente esta categorización en el periodo comprendido entre 1816 y 1825 como resultado de la clasificación cronológica de las colecciones del museo, de la que resultaron amplias secuencias con artefactos hechos sucesivamente de piedra, bronce y hierro.

El sistema atrajo a los investigadores británicos que trabajaban en la ciencia de la etnología: lo adoptaron para establecer secuencias raciales del pasado de Gran Bretaña basadas en los tipos craneales. Aunque la etnología craneológica que constituyó su primer contexto académico carece de valor científico en la actualidad, la cronología relativa de la Edad de Piedra, la Edad de Bronce y la Edad de Hierro sigue utilizándose en un contexto público general,[3][4] y el concepto de las tres edades sustenta la cronología prehistórica de Europa, el mundo mediterráneo y Oriente Próximo[5].

Peter bellwood

El sistema de las tres edades es la periodización de la prehistoria humana (con cierto solapamiento en los periodos históricos en algunas regiones) en tres periodos de tiempo:[1][se necesita una fuente mejor] la Edad de Piedra, la Edad de Bronce y la Edad de Hierro;[2]

aunque el concepto también puede referirse a otras divisiones tripartitas de periodos históricos. En historia, arqueología y antropología física, el sistema de las tres edades es un concepto metodológico adoptado durante el siglo XIX, según el cual los artefactos y los acontecimientos de la prehistoria tardía y la historia temprana podían ordenarse a grandes rasgos en una cronología reconocible. C. J. Thomsen (1788-1865), director del Museo Real de Antigüedades Nórdicas de Copenhague (en el cargo: 1825-1865), desarrolló inicialmente esta categorización en el periodo comprendido entre 1816 y 1825 como resultado de la clasificación cronológica de las colecciones del museo, de la que resultaron amplias secuencias con artefactos hechos sucesivamente de piedra, bronce y hierro.

El sistema atrajo a los investigadores británicos que trabajaban en la ciencia de la etnología: lo adoptaron para establecer secuencias raciales del pasado de Gran Bretaña basadas en los tipos craneales. Aunque la etnología craneológica que constituyó su primer contexto académico carece de valor científico en la actualidad, la cronología relativa de la Edad de Piedra, la Edad de Bronce y la Edad de Hierro sigue utilizándose en un contexto público general,[3][4] y el concepto de las tres edades sustenta la cronología prehistórica de Europa, el mundo mediterráneo y Oriente Próximo[5].