Clasificacion de las emociones segun bisquerra

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Clasificacion de las emociones segun bisquerra

Modelo de emociones

Este artículo se inspira en la convicción de que la educación que requiere la nueva sociedad supera el paradigma cognitivo y requiere avanzar hacia una educación más integral en la que la educación emocional es un imperativo. Como resultado de la investigación, y a partir de un interés comprensivo de la formación docente en Colombia y bajo la lógica metodológica del círculo hermenéutico, este artículo contribuye a abrir espacios de reflexión sobre el docente en las escuelas de formación. La investigación permitió comprender aspectos críticos del proceso de desarrollo de competencias emocionales; a partir de un estudio de caso múltiple en 75 escuelas normales, complementado con el abordaje de una de ellas asumida como caso instrumental.

En el contexto de un período de tiempo marcado por enormes cambios, la sociedad se ha encontrado con el sistema educativo en su propia transformación constante de múltiples fenómenos sociales (Hontyova & Ivanova: 2012); la sociedad de la información, el fuerte incremento de la ciencia y la tecnología, la universalización de los mercados, la globalización de la economía, la identidad de la aldea global, la incorporación de la tecnología de la información y la comunicación de la vida cotidiana, la sociedad de consumo, la violencia estructural, la desintegración familiar y muchos otros fenómenos que aprehenden a las organizaciones educativas, y en ellas a los profesores, que se enfrentan al reto de su profesión, así como al peaje psicológico y emocional, como el racional y el desarrollo del efecto dominó de los estudiantes en el proceso de aprendizaje (Tomas, Rigano & Ritchie: 2016).

Qué son las emociones y los sentimientos

La clasificación de las emociones, el medio por el que se puede distinguir o contrastar una emoción de otra, es una cuestión controvertida en la investigación de las emociones y en la ciencia afectiva. Los investigadores han abordado la clasificación de las emociones desde uno de los dos puntos de vista fundamentales:

En la teoría de las emociones discretas, se cree que todos los seres humanos tienen un conjunto innato de emociones básicas que son reconocibles en todas las culturas. Estas emociones básicas se describen como «discretas» porque se cree que se pueden distinguir por la expresión facial de un individuo y los procesos biológicos[1] Los teóricos han realizado estudios para determinar qué emociones son básicas. Un ejemplo popular es el estudio transcultural de Paul Ekman y sus colegas de 1992, en el que llegaron a la conclusión de que las seis emociones básicas son la ira, el asco, el miedo, la felicidad, la tristeza y la sorpresa[2]. Cada emoción actúa como una categoría discreta más que como un estado emocional individual[3].

Emociones simples

Desde un punto de vista filogenético, las expresiones emocionales facilitan la adaptación del ser humano al entorno. Son una estrategia para comunicar la información que los individuos necesitan para una interacción eficaz (Damasio, 1994). En 1999, Ralph Adolphs sugirió que la cognición depende de los mecanismos neuronales implicados en la percepción, el reconocimiento y la evaluación de ciertos tipos de estímulos y que estos mecanismos están implicados en la formación de representaciones complejas del entorno social.

Reconocer una emoción implica conocer una lista de componentes vinculados en una secuencia prototípica, que incluye causas típicas, expresiones faciales y vocales, consecuencias conductuales, una etiqueta para el concepto, entre otros (Widen, 2012).

En definitiva, sólo cuando las personas puedan utilizar la expresión facial de las emociones como canal de comprensión y expresión, interactuarán adecuadamente con su entorno. Este entorno, a su vez, dará lugar a experiencias que modulen esta capacidad. Se trata, por tanto, de un proceso de autorregulación que puede ser habilitado mediante la implementación de programas de intervención en aspectos emocionales (Gordillo et al., 2015).

Estados emocionales

El estudio de las emociones, objeto de considerables desarrollos en los últimos años, es ahora un campo muy relevante y de gran alcance en la psicología. En la base de toda comunicación, incluida la verbal, se encuentran los procesos no verbales, basados en las emociones y su expresión. El contexto escolar es, sin duda, un espacio privilegiado para los diferentes intercambios comunicativos, concretamente los emocionales. Por otra parte, la comunicación no verbal, presente en los intercambios emocionales, constituye la base de desarrollo de toda la comunicación verbal posterior. Por lo tanto, este conocimiento es hoy en día esencial tanto en la formación del profesorado como en los procesos de intervención escolar, ya que favorece el desarrollo social y emocional de los alumnos.

AFFOLTER, F. & BISCHOFBERGER, W. (2000). Nonverbal perceptual and cognitive processes in children with language disorders: toward a new framework for clinical intervention. N.J.: Lawrence Erlbaum Associates.