Areas de la corteza cerebral

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Areas de la corteza cerebral

Áreas del tálamo

La corteza cerebral es la fina capa del cerebro que cubre la parte exterior (de 1,5 a 5 mm) del cerebro. Está cubierta por las meninges y suele denominarse materia gris. La corteza es gris porque los nervios de esta zona carecen del aislamiento que hace que la mayoría de las demás partes del cerebro parezcan blancas. El córtex también cubre el cerebelo.

El córtex constituye aproximadamente dos tercios de la masa total del cerebro y se sitúa por encima y alrededor de la mayoría de las estructuras cerebrales. Está formada por protuberancias plegadas denominadas giroscopios que crean surcos o fisuras profundas denominadas surcos. Los pliegues del encéfalo aumentan su superficie y aumentan la cantidad de materia gris y la cantidad de información que se puede procesar.

El cerebro es la parte más desarrollada del cerebro humano y es responsable del pensamiento, la percepción, la producción y la comprensión del lenguaje. La mayor parte del procesamiento de la información se produce en la corteza cerebral. La corteza cerebral está dividida en cuatro lóbulos que tienen cada uno una función específica. Estos lóbulos incluyen los lóbulos frontales, los lóbulos parietales, los lóbulos temporales y los lóbulos occipitales.

Daños en la corteza cerebral

Sin embargo, esos estudios sobre la heterogeneidad de las densidades neuronales en la corteza cerebral no examinaron cómo se distribuyen las neuronas en las diferentes áreas funcionales que componen la corteza cerebral, ni determinaron si la diferencia en las densidades neuronales entre áreas refleja reglas específicas de cada área o simplemente variaciones locales de una regla común subyacente que determina cómo se añaden las neuronas a la corteza cerebral.

El examen de la distribución de las neuronas en las áreas funcionales requiere criterios bien establecidos para identificar y aislar estas áreas. Estos criterios se han establecido en el atlas cerebral de ratón más utilizado, en el que la corteza cerebral se ha segmentado mediante una cuidadosa comparación de los datos citoarquitectónicos, de conectividad y funcionales (Franklin y Paxinos, 2007). La disponibilidad de estos mapas de subdivisión cortical, junto con el pequeño tamaño del cerebro, hace que la corteza cerebral del ratón sea una estructura excelente para una primera investigación de cómo se distribuyen las neuronas en las áreas funcionales. Recientemente, hemos estimado el número total de células neuronales y no neuronales que componen la corteza cerebral del ratón en una media de 13,7 millones de neuronas y 12,1 millones de otras células en el ratón suizo (Herculano-Houzel et al., 2006). Ese estudio, sin embargo, no abordaba cómo se distribuían las neuronas en las áreas funcionales.

Áreas del lóbulo frontal

La corteza cerebral, también conocida como manto cerebral,[1] es la capa externa de tejido neural del cerebro de los seres humanos y otros mamíferos. La corteza cerebral está formada en su mayor parte por la neocorteza de seis capas, con sólo un 10% de alocórtex[2] y está separada en dos cortezas, por la fisura longitudinal que divide el cerebro en los hemisferios cerebrales izquierdo y derecho. Los dos hemisferios están unidos por debajo de la corteza por el cuerpo calloso. La corteza cerebral es el mayor lugar de integración neuronal del sistema nervioso central[3] y desempeña un papel fundamental en la atención, la percepción, la conciencia, el pensamiento, la memoria, el lenguaje y la conciencia.

En la mayoría de los mamíferos, aparte de los que tienen cerebros pequeños, la corteza cerebral está plegada, lo que proporciona una mayor superficie en el reducido volumen del cráneo. Además de minimizar el volumen cerebral y craneal, el plegado cortical es crucial para el cableado del cerebro y su organización funcional. En los mamíferos con un cerebro pequeño no hay pliegues y la corteza es lisa[4][5].

Áreas del lóbulo occipital

La corteza cerebral es la capa más externa que da al cerebro su característico aspecto arrugado. La corteza cerebral está dividida longitudinalmente en dos hemisferios cerebrales conectados por el cuerpo calloso. Tradicionalmente, cada uno de los hemisferios se ha dividido en cuatro lóbulos: frontal, parietal, temporal y occipital.

Aunque ahora sabemos que la mayoría de las funciones cerebrales dependen de muchas regiones diferentes de todo el cerebro que trabajan conjuntamente, sigue siendo cierto que cada lóbulo realiza la mayor parte de ciertas funciones.

En los seres humanos, los lóbulos del cerebro están divididos por una serie de protuberancias y surcos. Se denominan giros (protuberancias) y surcos (surcos o fisuras). El plegado del cerebro, y los giros y surcos resultantes, aumentan su superficie y permiten que quepa más materia de la corteza cerebral dentro del cráneo.

El lóbulo frontal suele ser el lugar donde se desarrollan las funciones ejecutivas superiores, como la regulación emocional, la planificación, el razonamiento y la resolución de problemas. Por eso, en la demencia frontotemporal, los cambios de personalidad suelen ser los primeros signos de la enfermedad.