Huesos del craneo del perro

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Huesos del craneo del perro

Características del cráneo del perro

La anatomía canina comprende los estudios anatómicos de las partes visibles del cuerpo de un perro doméstico. Los detalles de las estructuras varían enormemente de una raza a otra, más que en cualquier otra especie animal, salvaje o domesticada,[1] ya que los perros son muy variables en altura y peso. El perro adulto más pequeño que se conoce era un Yorkshire Terrier que medía sólo 6,3 cm en el hombro, 9,5 cm de longitud a lo largo de la cabeza y el cuerpo, y pesaba sólo 113 gramos. El perro más pesado era un Mastín Inglés llamado Zorba que pesaba 314 libras (142 kg)[2] El perro adulto más alto conocido es un Gran Danés que mide 106,7 cm (42,0 in) en el hombro[3].

Anatomía externa (topografía) de un perro típico: 1. Parada 2. Hocico 3. Papada (garganta, piel del cuello) 4. Hombro 5. Codo 6. Pies delanteros 7. Grupa (grupa) 8. Pierna (muslo y cadera) 9. Corvejón 10. Pies traseros 11. Cruz 12. Rodilla 13. Patas 14. Cola

Pectoral superficial descendente: se origina en la primera esterebra y se inserta en el tubérculo mayor del húmero. Aduce la extremidad y también impide su abducción durante la carga de peso. Está inervado por los nervios pectorales craneales.

Identificación del cráneo del perro

El cráneo es la estructura esquelética de la cabeza que sostiene la cara y protege el cerebro. Se subdivide en los huesos faciales y la caja cerebral, o bóveda craneal (Figura 6.16). Los huesos faciales subyacen a las estructuras faciales, forman la cavidad nasal, encierran los globos oculares y sostienen los dientes de los maxilares superior e inferior. La caja cerebral redondeada rodea y protege el cerebro y alberga las estructuras del oído medio e interno.

En el adulto, el cráneo está formado por 22 huesos individuales, 21 de los cuales son inmóviles y están unidos en una sola unidad. El 22º hueso es la mandíbula (maxilar inferior), que es el único hueso móvil del cráneo.

El cráneo anterior está formado por los huesos de la cara y proporciona el soporte óseo para los ojos y las estructuras de la cara. Esta vista del cráneo está dominada por las aberturas de las órbitas y la cavidad nasal. También se ven las mandíbulas superior e inferior, con sus respectivos dientes (figura 6.17).

El cráneo lateral muestra la gran caja cerebral redondeada, el arco cigomático y los maxilares superior e inferior. El arco cigomático está formado conjuntamente por la apófisis cigomática del hueso temporal y la apófisis temporal del hueso cigomático. El espacio poco profundo por encima del arco cigomático es la fosa temporal. El espacio inferior al arco cigomático y profundo a la mandíbula posterior es la fosa infratemporal.

Anatomía muscular del cráneo del perro

El esqueleto sirve de soporte y protección a la vez que proporciona palancas para la acción muscular. Funciona como almacén de minerales y como lugar de almacenamiento de grasa y formación de células sanguíneas. En el cuerpo vivo, el esqueleto se compone de un tejido cambiante, que se metaboliza de forma activa y que puede alterar su forma, tamaño y posición por exigencias mecánicas o bioquímicas. Para un examen de los diversos aspectos del desarrollo, el mantenimiento y la reparación del esqueleto, pueden consultarse Kimmel y Jee (1982), Kincaid y Van Sickle (1983), Jurvelin et al. (1988) y Marks y Popoff (1988). El proceso de reparación ósea y la incorporación de metales pesados y tierras raras (incluidos los radioisótopos) en el esqueleto adulto atestiguan su naturaleza dinámica. El hueso responde de diversas maneras a las deficiencias o excesos de vitaminas, minerales y hormonas. Estas respuestas conllevan cambios en la fisonomía, la construcción y la función mecánica del cuerpo.

Para repasar la historia del esqueleto de los vertebrados y de los huesos que lo constituyen, pueden consultarse textos de anatomía comparada, como The Vertebrate Body de Romer y Parsons (1986) o Hyman’s Comparative Vertebrate Anatomy de Wake (1979). Se puede encontrar mucha información útil sobre el esqueleto en obras más antiguas como Owen (1866), sobre todos los vertebrados, y Flower (1870), sobre los mamíferos. Se puede encontrar información y referencias específicas sobre el esqueleto del perro y otros animales domésticos en los textos actuales de anatomía veterinaria y en el clásico Handbuch der Vergleichenden Anatomie der Haustiere de Ellenberger y Baum (1943), ya agotado. Para un útil atlas de anatomía radiográfica, véase Schebitz y Wilkins (1986).

Anatomía radiográfica del cráneo canino

El cráneo es una estructura ósea que forma la cabeza en los vertebrados. Sostiene las estructuras de la cara y proporciona una cavidad protectora para el cerebro[1] El cráneo está compuesto por dos partes: el cráneo y la mandíbula. En los seres humanos, estas dos partes son el neurocráneo y el viscerocráneo (esqueleto facial) que incluye la mandíbula como su hueso más grande. El cráneo constituye la parte más anterior del esqueleto y es un producto de la cefalización que alberga el cerebro y varias estructuras sensoriales como los ojos, las orejas, la nariz y la boca[2].

Las funciones del cráneo incluyen la protección del cerebro, la fijación de la distancia entre los ojos para permitir la visión estereoscópica y la fijación de la posición de los oídos para permitir la localización de la dirección y la distancia de los sonidos. En algunos animales, como los ungulados con cuernos (mamíferos con pezuñas), el cráneo también tiene una función defensiva al proporcionar la montura (en el hueso frontal) para los cuernos.