El nuevo mapa del cerebro

  • por
El nuevo mapa del cerebro

Mapa cerebral de google

Imagine que mira la Tierra desde el espacio y puede escuchar lo que los individuos se dicen entre sí. A partir de la superficie arrugada del órgano, acerque el zoom un millón de veces y verá un caleidoscopio de células de diferentes formas y tamaños, que se ramifican y se extienden unas a otras. Si se amplía 100.000 veces más, se verá el funcionamiento interno de las células: las diminutas estructuras de cada una, los puntos de contacto entre ellas y las conexiones a larga distancia entre las áreas cerebrales.Los científicos han elaborado mapas como éste para los cerebros de los gusanos1 y las moscas2 , y para partes diminutas de los cerebros de los ratones3 y los seres humanos4 . Pero esos mapas son sólo el principio. Para comprender realmente el funcionamiento del cerebro, los neurocientíficos también necesitan saber cómo cada uno de los aproximadamente 1.000 tipos de células que se cree que existen en el cerebro hablan entre sí en sus diferentes dialectos eléctricos. Con un mapa tan completo y preciso, podrían empezar a explicar las redes que impulsan nuestro pensamiento y comportamiento.

Prueba de mapa cerebral

El Instituto Drake lleva 23 años utilizando el mapeo cerebral qEEG (Electroencefalograma Cuantitativo) como una importante prueba diagnóstica en la evaluación de pacientes con TDA/TDAH, Trastorno del Espectro Autista, Trastornos del Aprendizaje, Ansiedad, Depresión y Trastorno de Estrés Postraumático.

Como clínica médica, el Instituto Drake desarrolló una de las mayores bases de datos clínicas que utilizan el mapeo cerebral qEEG para el neurofeedback en los Estados Unidos. En esencia, el proceso de mapeo cerebral qEEG proporciona una «ventana no invasiva al funcionamiento del cerebro» para permitir a los clínicos identificar el origen de los síntomas o la desregulación en el cerebro. En el Instituto Drake, nuestros médicos utilizan esta información para establecer protocolos de tratamiento de neurorretroalimentación de máxima eficacia para ayudar a nuestros pacientes a mejorar su calidad de vida sin tener que recurrir al uso de fármacos.El mapeo cerebral qEEG es análogo a un médico que realiza un cultivo bacteriano en un paciente con una infección para determinar qué antibiótico sería el mejor para tratar esa infección. Además, el mapa cerebral nos indica si los síntomas tienen una base neurológica o están vinculados. Cuando los síntomas están vinculados neurológicamente, entonces hay una alta probabilidad de éxito en el tratamiento usando neurofeedback y el programa integral FullCare del Instituto Drake. ¿Cómo funciona el mapa cerebral?

¿qué permite la cartografía neural a los científicos?

Hoy puede parecer ridículo que un gran filósofo como Aristóteles creyera que el corazón era la sede del pensamiento y la inteligencia, y que el cerebro era simplemente un radiador para enfriar la sangre. Lo cierto es que no todos sus contemporáneos estaban tan equivocados, y ya entonces otros comprendían el papel crucial del cerebro en gran parte de lo que nos distingue como humanos. Hoy, en lo que algunos científicos han bautizado como el siglo del cerebro, nos acercamos al conocimiento más preciso que jamás hayamos tenido de nuestro órgano rector, hasta el punto de poder visualizarlo en Internet con el nivel de detalle de un mapa digital.

El cerebro ha sido objeto de estudio desde la antigüedad clásica, pero nuestra comprensión del mismo era rudimentaria; no fue hasta el siglo XVI cuando el anatomista belga Vesalio comprendió correctamente que sus funciones residían en la masa cerebral y no en los ventrículos o cavidades llenas de líquido, como se creía hasta entonces. En el siglo XIX, los trabajos de Paul Broca y Carl Wernicke empezaron a asignar ciertas regiones del cerebro a determinadas funciones, y a principios del siglo XX, neuroanatomistas como Santiago Ramón y Cajal empezaron a revelar el fino entramado de las neuronas y sus diferentes tipos. En 1909, el neurólogo alemán Korbinian Brodmann publicó el primer mapa completo de las regiones de la corteza cerebral, basado en la organización de su arquitectura celular.

Mapeo de la psicología del cerebro

En la base del cráneo, cerca de donde el cerebro se une a la médula espinal, los neurocientíficos han encontrado una región del cerebro desconocida hasta ahora. Esta estructura, que podría estar implicada en el control de la motricidad fina, no se ha encontrado en otros primates y podría ser exclusiva de los humanos.

George Paxinos, un cartógrafo cerebral de renombre mundial, y sus colegas de Neuroscience Research Australia (NeuRA) estaban cartografiando el cerebro para un nuevo atlas cuando hicieron el descubrimiento. Han bautizado la nueva región cerebral como núcleo endorestiforme porque se encuentra dentro (endo) del cuerpo restiforme, que conecta la médula espinal y el bulbo raquídeo con el cerebelo.

La función del núcleo endorestiforme no está del todo clara, pero al estar situado justo en la unión del cerebro con la médula espinal, los investigadores tienen buenas razones para creer que está implicado en el equilibrio, la postura y el control motor fino.

Paxinos tenía indicios de la existencia del núcleo endorestiforme desde hace décadas. Una pista importante era que, durante la cirugía de pacientes que sufrían dolor crónico, los investigadores habían observado que las fibras largas de la columna vertebral parecían terminar donde se encontraba la nueva región del cerebro. Sin embargo, no fue hasta que el equipo utilizó las modernas técnicas de tinción cerebral, que permiten obtener imágenes de los detalles más finos del tejido cerebral,