Características de la celula animal

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Características de la celula animal

Pared celular

El retículo endoplásmico (RE) es una red de sacos aplanados y túbulos ramificados que se extiende por todo el citoplasma de las células vegetales y animales. Estos sacos y túbulos están interconectados por una única membrana continua, de modo que el orgánulo sólo tiene un lumen (espacio interno) grande, muy enrevesado y de compleja disposición. El lumen del orgánulo, que suele denominarse espacio cisternal del retículo endoplásmico, suele ocupar más del 10% del volumen total de la célula. La membrana del retículo endoplásmico permite la transferencia selectiva de moléculas entre el lumen y el citoplasma y, al estar conectada a la envoltura nuclear de doble capa, proporciona además un conducto entre el núcleo y el citoplasma.

El retículo endoplásmico fabrica, procesa y transporta una gran variedad de compuestos bioquímicos para su uso dentro y fuera de la célula. Por lo tanto, muchas de las proteínas que se encuentran en el espacio cisternal del lumen del retículo endoplásmico están allí sólo de forma transitoria, ya que pasan de camino a otros lugares. Otras proteínas, sin embargo, están destinadas a permanecer constantemente en el lumen y se conocen como proteínas residentes del retículo endoplásmico. Estas proteínas especiales, que son necesarias para que el retículo endoplásmico realice sus funciones normales, contienen una señal de retención especializada que consiste en una secuencia específica de aminoácidos que les permite ser retenidas por el orgánulo. Un ejemplo de una importante proteína residente del retículo endoplásmico es la proteína chaperona conocida como BiP (formalmente: la proteína chaperona de unión a inmunoglobulinas), que identifica a otras proteínas que han sido construidas o procesadas de forma incorrecta y evita que sean enviadas a su destino final.

Las mitocondrias…

La célula animal es una célula eucariota típica. Su tamaño oscila entre 1 y 100 micrómetros y está rodeada por una membrana plasmática, que forma una barrera selectiva que permite la entrada de nutrientes y la salida de productos de desecho. El citoplasma contiene una serie de orgánulos especializados, cada uno de los cuales está rodeado por una membrana. Sólo hay un núcleo, que contiene toda la información genética necesaria para el crecimiento y la reproducción de la célula. Los demás orgánulos se presentan en copias múltiples y desempeñan las diversas funciones de la célula, lo que le permite sobrevivir y participar en el funcionamiento del organismo mayor.

Características de la célula animal y de la célula vegetal

Estos orgánulos emparejados, que sólo se encuentran en las células animales, suelen estar juntos cerca del núcleo en el centrosoma, una masa granular que sirve de centro organizador de los microtúbulos. Dentro del centrosoma, los centríolos se colocan de forma que formen un ángulo recto entre sí, como se ilustra en la figura 1. Cada centríolo está formado por nueve haces de microtúbulos (tres por haz) dispuestos en forma de anillo.

Los centríolos desempeñan un papel notable en la división celular. Durante la interfase de una célula animal, los centriolos y otros componentes del centrosoma se duplican, aunque los científicos aún no están seguros de cómo se produce esta duplicación. Al principio, los dos pares de centríolos permanecen muy cerca el uno del otro, pero al iniciarse la mitosis, el centrosoma original se divide y los pares se dividen de modo que un conjunto de centríolos se sitúa en cada uno de los nuevos centros organizadores de microtúbulos. Estos nuevos centros irradian microtúbulos en grupos con forma de estrella conocidos como asters. A medida que los ásteres se desplazan hacia los polos opuestos de las células, los microtúbulos, con la ayuda de los centríolos, se organizan en una formación en forma de huso que abarca la célula (véase la figura 2). Estas fibras del huso actúan como guías para la alineación de los cromosomas cuando se separan posteriormente durante el proceso de división celular.

Ribosoma

La evolución de los animales comenzó en el océano hace más de 600 millones de años con criaturas diminutas que probablemente no se parezcan a ningún organismo vivo actual. Desde entonces, los animales han evolucionado hasta convertirse en un reino muy diverso. Aunque se han identificado más de un millón de especies animales existentes (que viven actualmente), los científicos descubren continuamente más especies a medida que exploran los ecosistemas de todo el mundo. Se calcula que el número de especies existentes oscila entre 3 y 30 millones.

Pero, ¿qué es un animal? Mientras que podemos identificar fácilmente como animales a los perros, los pájaros, los peces, las arañas y los gusanos, otros organismos, como los corales y las esponjas, no son tan fáciles de clasificar. Los animales varían en complejidad, desde las esponjas marinas hasta los grillos y los chimpancés, y los científicos se enfrentan a la difícil tarea de clasificarlos dentro de un sistema unificado. Deben identificar los rasgos que son comunes a todos los animales, así como los rasgos que pueden utilizarse para distinguir entre grupos de animales relacionados. El sistema de clasificación de los animales los caracteriza en función de su anatomía, morfología, historia evolutiva, rasgos del desarrollo embriológico y composición genética. Este esquema de clasificación está en constante desarrollo a medida que surge nueva información sobre las especies. Entender y clasificar la gran variedad de especies vivas nos ayuda a comprender mejor cómo conservar la diversidad de la vida en la Tierra.