Astillas de la cruz de cristo

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Astillas de la cruz de cristo

Dónde está la cruz original de jesús

Toda persona que fallece deja huellas materiales de su vida. La existencia de un hombre judío, llamado Jesús de Nazaret, está respaldada por sólidas pruebas históricas. Por lo tanto, se plantea la cuestión: ¿Son realmente auténticos los diversos artefactos asociados a su vida?

Aparte de esta pregunta, la historia de las reliquias -auténticas o falsas- es un capítulo asombroso y fascinante de la historia cristiana a lo largo de los siglos, especialmente las reliquias de Jesucristo, que siguen siendo las más veneradas y famosas.

No todo el mundo tiene la posibilidad de viajar y venerar estas reliquias por toda Europa y Oriente Medio, las zonas geográficas donde se concentran. En cambio, Nuestro Visitante Dominical le ofrece una breve presentación de 10 de estos artefactos sagrados, como la Sábana Santa, la Corona de Espinas, los Santos Clavos y el Santo Manto, que han sobrevivido hasta el presente. Siga leyendo para hacer un viaje a través de la historia y la ciencia, investigando los misterios de muchas de las reliquias de Jesús.

En una ocasión, Martín Lutero dijo que «se podría construir una casa entera con todas las partes de la Vera Cruz esparcidas por el mundo», burlándose de la tradición católica de venerar las reliquias y peregrinar a los lugares donde se encontraban.

La verdadera cruz de jesús en imágenes

Según historiadores postnicenos como Sócrates de Constantinopla, la emperatriz Helena, madre del emperador Constantino, primer emperador cristiano de Roma, viajó a Tierra Santa en 326-328, fundando iglesias y estableciendo organismos de ayuda a los pobres. Los historiadores Gelasio de Cesarea (fallecido en el año 395) y Rufino (344/45-411) afirmaron que ella descubrió el escondite de tres cruces que, según se cree, fueron utilizadas en la crucifixión de Jesús y de los dos ladrones, San Dimas y Gestas, ejecutados con él. En una de las cruces estaba colocado el título con el nombre de Jesús, pero Helena no estaba segura hasta que un milagro le reveló que se trataba de la verdadera cruz.

Muchas iglesias poseen restos fragmentarios que, según la tradición, son los de la verdadera cruz. Mientras que el grueso de los creyentes católicos romanos y ortodoxos los reconocen como auténticos trozos de la cruz de Cristo, su autenticidad es discutida por otros cristianos, principalmente protestantes[2] En 2016, un fragmento conservado por la catedral de Waterford fue analizado por los expertos en radiocarbono de la Universidad de Oxford y se descubrió que databa del siglo XI, un periodo durante el cual las reliquias falsificadas eran comunes[3] Al mismo tiempo, muchas reliquias auténticas de segunda clase se producían tocando un nuevo trozo de madera con una reliquia más antigua. Esto era y sigue siendo habitual con muchas otras reliquias. Con el paso del tiempo, en la Edad Media, muchas reliquias de segunda clase fueron consideradas como los artículos originales con los que fueron consagradas.

Quién robó la verdadera cruz

Según historiadores postnicenos como Sócrates de Constantinopla, la emperatriz Helena, madre del emperador Constantino, primer emperador cristiano de Roma, viajó a Tierra Santa en 326-328, fundando iglesias y estableciendo organismos de ayuda a los pobres. Los historiadores Gelasio de Cesarea (fallecido en el año 395) y Rufino (344/45-411) afirmaron que ella descubrió el escondite de tres cruces que, según se cree, fueron utilizadas en la crucifixión de Jesús y de los dos ladrones, San Dimas y Gestas, ejecutados con él. En una de las cruces estaba colocado el título con el nombre de Jesús, pero Helena no estaba segura hasta que un milagro le reveló que se trataba de la verdadera cruz.

Muchas iglesias poseen restos fragmentarios que, según la tradición, son los de la verdadera cruz. Mientras que el grueso de los creyentes católicos romanos y ortodoxos los reconocen como auténticos trozos de la cruz de Cristo, su autenticidad es discutida por otros cristianos, principalmente protestantes[2] En 2016, un fragmento conservado por la catedral de Waterford fue analizado por los expertos en radiocarbono de la Universidad de Oxford y se descubrió que databa del siglo XI, un periodo en el que las reliquias falsificadas eran comunes[3] Al mismo tiempo, muchas reliquias auténticas de segunda clase se producían tocando un nuevo trozo de madera con una reliquia más antigua. Esto era y sigue siendo habitual con muchas otras reliquias. Con el paso del tiempo, en la Edad Media, muchas reliquias de segunda clase fueron consideradas como los artículos originales con los que fueron consagradas.

La verdadera reliquia de la cruz

Según historiadores postnicenos como Sócrates de Constantinopla, la emperatriz Helena, madre del emperador Constantino, primer emperador cristiano de Roma, viajó a Tierra Santa en 326-328, fundando iglesias y estableciendo organismos de ayuda a los pobres. Los historiadores Gelasio de Cesarea (fallecido en el año 395) y Rufino (344/45-411) afirmaron que ella descubrió el escondite de tres cruces que, según se cree, fueron utilizadas en la crucifixión de Jesús y de los dos ladrones, San Dimas y Gestas, ejecutados con él. En una de las cruces estaba colocado el título con el nombre de Jesús, pero Helena no estaba segura hasta que un milagro le reveló que se trataba de la verdadera cruz.

Muchas iglesias poseen restos fragmentarios que, según la tradición, son los de la verdadera cruz. Mientras que el grueso de los creyentes católicos romanos y ortodoxos los reconocen como auténticos trozos de la cruz de Cristo, su autenticidad es discutida por otros cristianos, principalmente protestantes[2] En 2016, un fragmento conservado por la catedral de Waterford fue analizado por los expertos en radiocarbono de la Universidad de Oxford y se descubrió que databa del siglo XI, un periodo durante el cual las reliquias falsificadas eran comunes[3] Al mismo tiempo, muchas reliquias auténticas de segunda clase se producían tocando un nuevo trozo de madera con una reliquia más antigua. Esto era y sigue siendo habitual con muchas otras reliquias. Con el paso del tiempo, en la Edad Media, muchas reliquias de segunda clase fueron consideradas como los artículos originales con los que fueron consagradas.